
Cómo optimizar la recolección de calor en una fábrica moderna
Si se utilizan emisores de IR en una planta digitalizada, uno se da cuenta rápidamente de que aumentar la potencia de los mismos no es la solución. Para lograr esos objetivos de precisión, es necesario contar con un calor estable y con datos fiables.
Por lo general, todo depende de un pequeño componente: las tapas cerámicas. Estas pueden ser lo que salva la situación o bien el obstáculo que impide que el proceso funcione correctamente.
¿Por qué usamos tapas cerámicas?
La mayoría de los emisores de IR dejan de funcionar justo en el punto de conexión. Por eso utilizamos materiales cerámicos: evitan que el tubo de cuarzo se dañe debido al calor. Piénselo: el plástico se derretiría en segundos, y los metales baratos se deformarían. La cerámica, en cambio, absorbe el calor y evita que los cables se dañen cuando se lleva al emisor al límite de su capacidad.
Hacerlo “inteligente” (sin complicaciones)
En una fábrica inteligente, el sistema de calefacción debe funcionar en armonía con el PLC. Para ello, es necesario tener una estructura mecánica estable. Si el emisor se mueve aunque sea un poco, o si la tapa comienza a deteriorarse, los sensores pierden su precisión. Las lecturas de temperatura se vuelven erróneas. Y cuando se trabajan con datos incorrectos, la eficiencia de producción disminuye drásticamente.
El compromiso que hay que tomar en cuenta
La cerámica es un excelente aislante, pero tiene un inconveniente: crea un “extremo frío” donde el tubo se conecta con la tapa. Hay que tener esto en cuenta al calcular la longitud necesaria para la calefacción. Si solo se considera la longitud total del tubo, sin tener en cuenta el área cubierta por la tapa, el flujo de calor real será menor de lo que indican las simulaciones. Es un detalle pequeño, pero puede arruinar todo el proceso.
Mantener la línea en funcionamiento
Diseñamos estas tapas para que puedan reemplazarse fácilmente. Nadie quiere que sus técnicos pasen media jornada reparando los circuitos mientras la línea está parada. Al utilizar interfaces cerámicas estandarizadas, se puede reemplazar los emisores rápidamente. De este modo, se mantiene un perfil térmico consistente en toda la planta, y, lo más importante, se puede volver a trabajar rápidamente.